Los veranos no son para las bicicletas
Los veranos no son para las bicicletas
hay que dejar que la lluvia de sol
riegue las cicatrices
olas de esquirlas de platas
para que el azul te desenrede la boca
para que los gorriones te pausen el mundo.
Los veranos son para las lunas desnudas
para los mares sin calma
para buscar el tesoro
del encanto de los besos primeros
para entregarse sin prisas
al relato oculto del vino de tus ojos
inundarlo en tus senos
perder el sur ardiente
beberlo con boca sedienta
a quema piel.
Ver en slowmotion
los festivales de colibríes
los colores de tu cuerpo.
El verano es un libro abierto
las ganas en llamas
sin mar de dudas
sin mar de dudas
con mar de fuego
juego de madrugada
sin ropa alguna
una mañana sin despertador
con el pelo rebosante de fruta fresca.
El verano es un viaje con paradas
en la brisa dulce de tu perfume
Portugal abierta a lo que surja
fotos que brillarán a contraluz
la piel desgastada del futuro.
El verano es una estrella fugaz
dos cuerpos que no se sacian
en la libertad de tus ojos de café
BS


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