Los veranos no son para las bicicletas
Lo veranos no son para las bicicletas
son para las piscinas de olas dimuntas
esas que son azules
que te pausan el mundo.
Los veranos son para bucear
para entregarse sin prisas al vino blanco
para verterlo en tus senos.
Ver en slowmotion
los festivales de colibríes.
El verano es un libro abierto
sin mar de dudas
sin mar de dudas
con mar de fuego
un juego de madrugada
sin ropa alguna
una mañana sin despertador
con el pelo lleno de fruta fresca.
El verano es un viaje con paradas
en la brisa de tu perfume
Portugal abierta a lo que surja
fotos que brillarán a contraluz
en la piel desgastada del futuro.
El verano es una estrellas fugaz
dos cuerpos desatados
un café en tus ojos libres.
BS


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