Apuntes sobre un Mundial (II)
El Mundial de fútbol sigue acaparando la atención del planeta y, por esta vez, la intromisión vergonzosa de Trump no sirvió de nada. A pesar de que las manos sucias del presidente estadounidense, que sabe de fútbol lo justito, volvió a dejar en evidencia a la FIFA e Infantino, que venden su dignidad por un puñado de dólares, Bélgica le endosó un 4-1 a Estados Unidos. Las declaraciones, actitudes y acciones del presidente estadounidense Donald Trump con respecto a la roja del jugador estadounidense, Balogun, que fue indultado, han manchado la pelota, pero paradójicamente, aunó a la selección belga y los de Pochettino fueron un cuadro, jugaron su peor partido del Mundial.
Bélgica pasó el mal trago de jugar un partido amañado, pero supo sacarle partido. Quizás ver la injusticia en directo provocó que el equipo europeo saliera a por todas y los estadounidenses no encontraron en ningún momento su lugar en la contienda. Pero con todo, los belgas sucumbieron con España, en un partido dominado por la roja, que mereció más, y que terminó sentenciando de nuevo Mikel Merino en el último suspiro.
Uno de los encuentros más esperados enfrenta a Francia y España en la primera semifinal. Francio noqueó a Marruecos con una solvencia apabullante. Un duelo que podemos describir como la final adelantada, sin lugar a dudas. La calidad de ambas selecciones, el talento de sus jugadores y el nivel competitivo que han mostrado hacen que este choque tenga el atractivo de una auténtica final, pero en las semifinales. El fútbol control de la Selección se verá la cara con la delantera todopoderosa de Francia, que es la mejor delantera del planeta y que puede meter tres goles en un abrir y cerrar de ojos.
La gran sorpresa del Mundial la vimos con el Brasil - Noruega. La aparición de Erling Haaland fue histórica. Un futbolista cuya sola presencia transforma el partido; cuando toca el balón, el agua de los vasos tiembla. La imagen de terror de Jurasic Park la vivió Brasil en primera persona. Después de fallar un penalti y de que Endrick fallara un mano a mano, Noruega noqueó a la canarinha con dos zarpazos de Haaland en los últimos diez minutos de encuentro. Neymar, el jugador que pudo ser y no llegó a ser, el eterno balón de oro que nunca llegó, se retira del combinado sudamericano con un triste gol de penalti en el descuento. Se va de Brasil dejando un sabor de eterna amargura.
El sueño noruego, por su parte, se desinfló contra Inglaterra. La Inglaterra de Belligham, un futbolista que está sacando en el verde su mejor versión y que provocó que los ingleses llegaran a la semifinal con gloria y sin pena.
En la otra parte del cuadro, además de Inglaterra, pasó la Argentina de Messi. Una Argentina que sudó de lo lindo para aplacar el empuje suizo (3-1). Dos tantos en la prórroga,con un jugador más, dejaron a los suizos sin posibilidad de épica. Tenemos, por tanto, duelo fraticida por todo lo alto; Inglaterra y Argentina. Messi frente a Bellingham y el ciudadano Kane. Sería un milagro que la Argentina de Messi pasara a la final, pero solo Messi puede hacer que los milagros se hagan realidad.
BS
Comentarios
Publicar un comentario